Alberto Buen Lacambra

Senador . Ex-alcalde de Irun


 

 

 

No es la primera vez que el entrevistado aparece en nuestras páginas. En 1997, siendo alcalde de Irun, y  con motivo de la edición del libro “Anaka y Compañía”, tuvo el detalle de dedicarnos unas líneas.

Se nos ocurren varias razones por las que debíamos entrevistar a Alberto. Bien podría ser por su dedicación al Barrio en los años sesenta, cuando estuvo al frente del Casino de Anaka . Por su labor en la A. de Vecinos de la que fue fundador y presidente, y en tiempos más recientes por su apoyo logístico en los delicados momentos de la consolidación de nuestra Asociación Anaka 1881, porque vive en el Barrio y…  porque, no me negarán, que entrevistar a un Senador da cierto prestigio a nuestra página Web.

 

¿Me permite Vd. que prescinda del tratamiento de Señoría en esta entrevista?

 

Por supuesto, lo de señoría, queda para el lenguaje parlamentario. Con los amigos lo razonable es que no haya otro tratamiento que el tuteo habitual.

 

Gracias, pero tratándole de Vd. me siento más cómodo.¿Cómo le llaman en casa, Francisco o Alberto?

 

En casa todos me llaman Alberto.

 

¿Desde cuándo utiliza el Alberto?

 

Desde que tengo uso de razón y me acuerde. En casa, mis padres y mis hermanos siempre me llamaron Alberto. La historia parte de que cuando nací, mis padres habían decidido quien sería mi madrina, una hermana de mi madre, que vivía y vive en San Sebastián. Para cuando ella llegó para el bautizo, mi padre había pasado por el Registro Civil para inscribirme dentro de los plazos legales y el nombre que dio fue el suyo propio, Francisco, como era muy habitual. Pero mi madrina quería que me llamase Alberto y así lo hizo ella y luego todos los demás. Por eso lo de los dos nombres, uno oficial Francisco, como mi padre, y el de todos los días, Alberto, para familia, amigos, etc. 

 

Fue Vd. Alcalde de Irun desde 1979 a 2003. Cite algunas mejoras en nuestro Barrio durante ese período.

 

Fui concejal en el Ayuntamiento de Irun desde el año 1979 y Alcalde desde 1983 a Septiembre de 2002.

Puede resultar controvertido lo que cada uno entienda por mejoras. En ese sentido creo que Anaka ha cambiado mucho desde el año 1979 a nuestros días, para bien o para mal. Lo cual significa, que de todo lo malo la responsabilidad es mía y de lo bueno compartida. Así son las cosas y no me quejo. (La calle Anaka, parque de Soroxarta, Avda., Letxumborro, Puiana, el puente sobre el ferrocarril de Soroxarta a Belasko-Enea, parque en M. Lecuona, etc).

 

Alcalde, secretario general de la Agrupación local, Presidente de la Comisión Ejecutiva Provincial, Presidente del Consorcio Transfronterizo, Vicepresidente de la Asoc. de Municipios Vascos, Jefe de la Oficina de Inmigración del Gobierno en Aragón, Senador… ¿De cuál de los a cargos se siente más satisfecho y porqué?

 

Sin duda del puesto de Alcalde. Casi todos los demás son consecuencia del primero. Ser Alcalde de tu ciudad, es el mayor de los honores que un político puede alcanzar. Trabajar para tratar de resolver los problemas de tus conciudadanos es una tarea muchas veces ingrata porque no logras lo que quieres en muchas ocasiones, pero el agradecimiento de las personas por tu gestión es sin duda muy gratificante. También tiene sus partes duras y complicadas, ya que en momentos difíciles tienes que tomar decisiones que no gustan a todo el mundo, o a nadie. Cargar con esa responsabilidad no resulta agradable en ocasiones, aunque luego, la gente reconoce las cosas y más o menos las comprende.

 

¿Qué fotos tiene sobre la mesa en su despacho de Madrid?

 

Las de mi familia, y un cuadro que me regalaron unos compañeros y amigos del Ayuntamiento de Irun, cuando renuncié a la alcaldía en septiembre de 2002. Representa la plaza de San Juan con la casa consistorial en relieve.

 

En lo tocante al conflicto de los Alardes hubo quien dijo que su actitud fue de connivencia. Para entendernos, que hizo la vista gorda ante directivas, mandatos y sentencias. ¿Qué puede decirnos al respecto?

 

Contar aquí todo lo que tiene que ver con esta cuestión, sería demasiado largo. Sí puedo decir, que acaté siempre los Autos y las Sentencias de los Tribunales de Justicia. Eso significó que una parte de la población no entendiera mi postura de posibilitar la celebración de un alarde en el que la participación de la mujer se pudiera dar en igualdad de condiciones que los hombres.

Defendí que se pudieran celebrar dos alardes y que los iruneses de uno u otro sexo participaran en el que les apeteciese, guardando siempre el debido respeto a cada una de las dos maneras de entender el Alarde. En aquella primera época hubo que templar muchas gaitas y coordinar con el Dpto. de Interior del Gobierno Vasco y la Policía Municipal, horarios y medios para que todo se pudiera desarrollar con la mayor normalidad posible. Tuve claro, desde el primer día, que la Bandera de Irun tenía que estar en manos de los legítimos representantes del pueblo, que son los concejales y el Alcalde. Las resoluciones que yo firmé en su momento para que pudiera celebrarse el Alarde y que fueron recurridas ante el Tribunal de Justicia del País Vasco, las ganó siempre el Ayuntamiento. Y cuando se planteó que el Alarde de San Marcial tenía que acogerse a una Ley del Parlamento Vasco de Espectáculos Públicos, se preparó una resolución, firmada por el Alcalde, autorizando la celebración del Alarde. Fue recurrida ante el TSJPV para que dictara un auto de suspensión de la autorización municipal, y el mismo día de San Pedro se reunía la Sala correspondiente y rechazaba la petición de la parte que estaba en contra del Alarde Tradicional. Después hubo sentencia y ahora creo que se va a producir la definitiva por parte del Tribunal Supremo, que no tiene porque ser distinta a la que hubo con respecto al Alarde de Hondarribia. Como conclusión diré, que desde aquel primer año en el que se dio autorización teniendo como base la Ley de Espectáculos Públicos todos los años siguientes han seguido la misma pauta. Casi se podría decir que lo único que se hace es cambiar el año y la fecha de la resolución.

Desde la primera sentencia, entendí que el camino para un desarrollo del Alarde a la manera tradicional, tenía que ser desde una organización separada de la Institución Ayuntamiento. El tiempo creo que ha dado la razón a esta idea. Algún día quizás escriba una pequeña historia en la que se recoja, desde los tiempos en que accedí por primera vez a la presidencia de la Junta del Alarde, hasta el día que deje de ser Alcalde. Muchas alegrías, pero también, demasiadas lágrimas.

 

¿Cuándo ha lucido por última vez en la solapa la insignia de que le regaló nuestra Compañía?

 

Tengo que agradecer muy sinceramente que la Compañía en la que vengo haciendo el Alarde desde hace bastantes años, se acordara de mí y me hiciera el honor de regalarme la insignia de la Compañía del Barrio de Anaka. Suelo llevar siempre alguna insignia en la solapa de mis chaquetas, no recuerdo cuando fue la última vez, pero la llevo siempre con orgullo.

 

¿Desde cuándo no ha vuelto a Ardisa, al pueblo que le vio nacer?

 

Todavía tengo primos que viven en el mismo pueblo, y como tenemos casa familiar que compartimos los tres hermanos, cuando puedo, un par de veces al año, paso unos pocos días allí. El puente de primeros de mayo lo pasé en Ardisa y más en concreto en el barrio de Casas de Esper, en la Provincia de Zaragoza.

 

Le ofrecemos la oportunidad de añadir cualquier otro comentario.

 

Tal vez recordar mis primeros años en Anaka. Llegué aquí en el año 1968,  me casé con una irunesa y desde entonces tenemos nuestra residencia en este querido barrio. Participé en numerosas actividades con aquella Festejadora que organizaba las fiestas, con el Casino y su cabalgata de Reyes. Los campeonatos de cartas y torneos de tenis de mesa… Cómo olvidar mis inicios en la A. de VV. y mis participaciones en el Alarde en la Compañía de Anaka. Todo lo anterior me ha posibilitado conocer a muchas personas y entre ellas a muchos amigos.