
Este
edificio señorial y de líneas clásicas y elegantes, se encuentra en el paraje denominado Jaizubia del Barrio de Anaka. Fue
reconstruido en 1612 y su origen se remonta a varios siglos atrás. En su
fachada principal además de la inscripción "Sebastián de Urdanibia
reedificó esta casa en 1612" se puede admirar el escudo esculpido en
piedra, que no es de los Urdanibia, sino de los Aranzate, el mismo que
figura en la casa-torre de Aranzate en el barrio de Meaka y en el
antiguo hospital de la Plaza de Urdanibia.

En 1889, el entonces propietario, Rafael Gaztelu, Marqués de Echeandia, encargó una nueva reconstrucción a los arquitectos Pedro de Recondo y Juan José de Aguinaga
Lástima que, hace algunos años, como consecuencia de unas obras de restauración, se sustituyeron sus aleros lanzados, labrados con canecillos y relieves de madera, por otros forjados en hormigón.
Como consecuencia de dichas obras se pudo comprobar la existencia en su interior de muros pertenecientes a una casa-torre cuya antigüedad podría remontarse a la alta Edad Media.
Los Urdanibia y los Aranzate figuran entre los primeros y más antiguos pobladores de las Universidad Irun-Uranzu.
Detrás del escudo de Aranzate aparece siempre el apellido Urdanibia aunque este apellido tiene el suyo propio. Ello parece demostrar la existencia de una vinculación entre ambas familias.

Escudos de la fachada del Palacio de Urdanibia
Del solar Aranzate-Urdanibia, o viceversa, son originarios grandes prohombres como Juan de Urdanibia, quien en 1512 junto con los capitanes Iñigo Martínez de Zaldivia, Ambulodi y Azcue, obligó al ejército francés a levantar el sitio y retirarse de la ciudad de Fuenterrabía.
Pero de todos ellos, el que más renombre ha alcanzado en la historia de Irun, es el almirante don Sancho de Urdanibia que legó el viejo Hospital.