
Antaño
existieron en Anaka varios molinos como el de Beraun y Santiago, pero el más
conocido fue el de Urdanibia con su ferrería. Se encuentra en el complejo
ferro-molinero de Jaizubia, frente a terrenos golf, en las inmediaciones del club hípico
Jaizubia y su estado actual es el que muestran
las fotografías.
La primera referencia que hemos encontrado del molino data de 1528 en el primer libro del archivo municipal de Hondarribia (1500-1635).
Más tarde, en 1625, López Martínez de Isasti lo cita junto a la herrería y la casa solar de Urdanibia.
En 1847 el molino era propiedad de José María Endara, quien declaraba trabajar 1600 fanegas al año, teniendo capacidad para 2600.
De los 17 molinos que se relacionan en documentos de aquella época, el de Urdanibia era el de mayor capacidad de trabajo.

En el censo oficial de 1890 encontramos a Carlos Zuzuarregui y Labandiber, de 69 años, como molinero domiciliado en Urdanibia. Este mismo aparece también en el censo de 1893.
En 1931, ante las necesidades de agua de Irun, son expropiados varios manantiales y entre ellos el del molino de Urdanibia, cuyo propietario era entonces el marqués de Echeandia. Dos años más tarde, en 1933, fue dado de alta como molino harinero público a nombre de Tomás Zuzuarregui, siendo el año 1940 el último en que figura. Nadie ha sabido decirnos cuándo se realizó la última molienda.
El molino, que poseía dos
pares de piedras accionados por rodetes de hierro, se alimentaba con las
aguas de la regata que discurría por su izquierda y el depósito de carga era
común para martinete y molino.
En 1983, durante un breve período de tiempo y bajo la tutela del Gobierno Vasco, fue convertido en museo, montándose una pequeña muestra de un molino-museo.
Actualmente se encuentra cerrado al público.

Piedra de moler - Detalle de incrustaciones de escoria de fundición en la fachada del edificio contiguo, la ferrería
Esquema de un molino y una ferrería, según la enciclopedia de Diderot y D'Alembert