
La Compañía del Barrio de Anaka
en el Alarde de San Marcial 2010

Los
madrugadores. Peña-Enea a las 6,15 de la mañana

Llegada a
Peña-Enea.

El teniente
dando novedades al capitán

Puntualidad.
Salida a las 6,30 de la mañana

Parada de
cortesía. Todos esperando a que el soldado se ajuste la alpargata






A punto de
reanudar la marcha camino de la Plaza de Urdanibia


Llegada a la
Plaza de Urdanibia





Llamada a
capitanes. Momentos antes de la Arrancada


¡Quién me puede
hacer el nudo de la corbata?










Gesto de
preocupación del teniente.

¡Arrancada!



Llegada a la
Plaza de San Juan


La llegada del
General


Descargas


El General
saluda a nuestra Compañía




Camino de la
Iglesia del Juncal






Llegada al
monte San Marcial





Busquen el
abanico rojo

Mandos y
cantinera junto a la ermita


Algunos de
nuestros mandos bajaron del monte a pie

El desfile de
la tarde.
Llamada de
capitanes.

El milagro de
la calle Santa Elena.
8000 soldados
esperando a iniciar el desfile.










En marcha...







Cuestión de
estatuta. Esta foto tiene
truco.
Hemos cortado
los pies para que no se vea que nuestros soldados están de puntillas.

El reposo del
escopetero



Plaza de San
Juan







De regreso al
Barrio



Llegada al
Barrio

Momento emotivo
en el que la tropa escucha las palabras de despedida de nuestro capitán.

"¡Gracias a
todos por haberme ayudado durante mis ocho años de mandato!"
"Os pido
ofrezcáis el mismo apoyo a quien me suceda"








"Ya está bien
de fotos... Llevo una hora con el bocata en la mano."

Tras una dura
jornada, todos estamos un poco "borrosos"
El futuro de la
Compañía
Soldados y
cantineras del año 2025
Aitatxos
orgullosos y niños que apuntan maneras...




Paso cambiado y
banda a la derecha pero, eso sí, muy concentrado.

"Malen, no te
puedes ni imaginar lo bien que lo hemos pasado..."

Pido disculpas
a todos aquellos miembros de la Compañía del Barrio de Anaka que no
aparecen en esta serie de reportajes de nuestra participación en los pasados Sanmarciales.
Las fotos
fueron obtenidas con una pequeña máquina de
bolsillo y en circunstancias muy especiales. Por ello nos hemos
visto obligados a prescindir de muchas de ellas que carecen de la calidad suficiente para ser reproducidas.
La falta de espacio es otro de los motivos.
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