Gabon Jaiak 2010

Un percance con el burro en las laderas de Jaizkibel hizo que Olentzero tuviera que pedir ayuda para portar los regalos al centenar de niños y niñas que le esperaban en la plazoleta de Puiana.
El mal tiempo obligó a que Olentzero y las doscientas personas allí congregadas tuvieran que refugiarse a modo de "okupas" en uno de los locales de la plaza. La ilusión mitigó las apreturas e incomodidades del lugar y con más voluntad que orden todos los pequeños, sin excepción y a medida que eran nombrados por la presentadora, pudieron acercarse Olentzero a recibir su regalo o entregar su carta.
Horas antes, a pesar de notables ausencias, un pequeño grupo de valientes cantó sus "bertsos" de puerta en puerta sin más premio que la satisfacción de haber cumplido con la tradición.
Zorionak!
Olentzero pidió ayuda
Expectación y apreturas...
Entre los niños siempre se cuela algún abuelo...
En nombre de
Olentzero
gracias a todos
por habernos
acompañado.