

Hasta hace algunos años, la única relación que Mikel mantenía con la música tradicional, eran las melodías del Alarde que interpreta con su txilibito, instrumento con el que, dicho sea de paso, es un virtuoso.
Fue a raíz de unas vacaciones en Escocia cuando descubrió la gaita escocesa.
Se podría decir que lo suyo fue un flechazo…
Algo así. Digamos que me quedé impresionado, no solo por la sonoridad y el instrumento en sí, sino por todo lo que rodea al mismo, las tradiciones, las gentes, el ambiente. No hay celebración en la que no esté presente la gaita. Y no hablemos de las sensaciones en el momento de tocarla...
No me diga que entra en trance cada vez que interpreta…
No tanto, pero sí que me gusta concentrarme desde el momento en que abro el estuche y comienzo a montar el instrumento. Para mí es todo un ritual. El tiempo necesario para la toma de aire, la afinación, la elección de la partitura. Como acostumbran a decir los actores, es necesario “meterse en el papel”.
Hasta el punto que no ha dudado ni
un momento en hacerse con el uniforme reglamentario.
Me siento muy identificado con todo lo que ello representa. Además, determinadas actuaciones requieren un poco de vistosidad. El gorro, la falda,... todo ello tiene su razón de ser.
A mí, especialmente siempre me ha fascinado la falda, su leyenda...
Se llama "kilt" y tiene un diseño llamado Tartan. Las diferentes combinaciones de sus cuadros y colores servían antiguamente para identificar a los distintos clanes e incluso a cada persona que lo llevaba. Como dato curioso le diré que las medidas del "kilt" se toman con el individuo de rodillas, el largo de la falda ha de tocar el suelo. Componen el atuendo un bolso de cuero, con adornos de crines de caballo, llamado "Sporran" y una gorra generalmente de color azul.
Le supongo lo suficientemente decoroso como para no hacer la típica pregunta de si se lleva algo bajo la falda.
Volvamos al instrumento. Hábleme del aprendizaje.
Ante todo es fundamental contar con un buen instrumento. Desde el primer momento tuve la suerte de contactar con José Mari Irastorza, intérprete y gran conocedor de todo lo relacionado con la música tradicional. El fue quien me asesoró desde el inicio y de quien recibo clases con cierta periodicidad. También estoy a la espera de recibir confirmación de un grupo catalán para asistir a unas sesiones impartidas periódicamente por un profesor escocés. El resto es aparentemente sencillo, practicar, y cuantas más horas mejor.
¿Qué diferencia a la gaita escocesa del resto de los instrumentos similares?
La gaita escocesa, al igual que algunas regionales de nuestro país, como pueden ser la asturiana, gallega, aragonesa... tienen la peculiaridad de que la reserva de aire se llena a pulmón. No así la irlandesa que se ayuda de un fuelle accionado con el brazo. Precisamente por ello, y también por su peso, se toca sentado. Hay otras diferencias como pueden ser el número de roncones (tubos). La escocesa tiene tres, en tanto que la gallega solo uno... y así un montón de detalles.

Supongo que sus vecinos estarán contentos.
No les doy motivos para que no lo
estén. En casa solo me dedico a escuchar música, a memorizar partituras…
Los ensayos los realizo en el local social de Anaka 1881 los fines de
semana y cada vez que mi trabajo me permite algún tiempo libre. Las
esporádicas actuaciones sirven también de entrenamiento. 
Como la que nos ofreció en una comida anual de “anakatarras”. La verdad que la interpretación a gaita de la marcha de San Marcial, nos sorprendió a todos…
Fue una pequeña broma musical por el ambiente y las fechas en las que estábamos. Lo habitual suelen ser piezas de música celta que selecciono de los discos que voy encontrando. Existe gran variedad de intérpretes y grupos. Uno de mis preferidos es The Chieftains, y sobre todo The Tannahill Weavers. Poco a poco voy ampliando mi repertorio. En este momento sobrepasan las doscientas piezas.
¿Actúa siempre sólo?
Hubo un tiempo en que acompañaba a un grupo de gaiteros gallegos en Donostia, pero ahora voy por libre. Interpreto por puro placer. Actúo en reuniones de amigos, celebraciones familiares, y para cualquiera que tenga la paciencias de escucharme.
Despiece de una gaita escocesa