
Nueva edición de la que es sin duda la reunión gastronómica con más solera de las muchas que tienen lugar en el Barrio de Anaka.
Los protagonistas, algunos de los pioneros de principios de los sesenta a los que se unen un nutrido grupo de amigos dispuestos a mantener la tradición.
Tras un largo y copioso aperitivo y antes de iniciar el banquete alguien tomó la palabra para recordar a quienes iniciaron este emotivo encuentro anual, indicando que todos aqueellos asistían tocados con la tradicional txapela pero que en esta edición se contaba con alguien con sombrero de plumas (en clara referencia a uno de los habituales comensales, Iñaki Arruabarren, recientemente nombrado General del alarde al que se tributó un cariñoso aplauso).
El lugar elegido fue una vez más la Sociedad Casino de Anaka y una vez más contaron en los fogones con la inestimable ayuda del popular Antonio, que tardó menos en preparar las viandas que en contar las innumerables frascas consumidas.